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Wu wei

Actitud sugerida en la enseñanza taoísta para vivir armoniosa y conscientemente en el mundo y consigo mismo. Significa no acción. apunta a fluir con la Naturaleza de modo que no impongamos nuestras creaciones, pretensiones y deseos. Pero el wu wei no sugiere “no hacer nada” y optar por quedarnos parados como una piedra ante todo lo que nos ocurre. Hablamos del ego. Recordemos que nuestro ego es artificial, como un molde desfigurado de nuestra completitud. Cada acto proveniente del ego es un acto en contra de la naturaleza original. Cuando forzamos situaciones y las manejamos a nuestro antojo, en lugar de observar imparcialmente y actuar en pos de la situación y no de nosotros mismos, llega un punto en que conseguimos lo contrario que nos habíamos propuesto. Entonces, la no-acción se refiere a dejar a un lado las consideraciones egoístas y actuar, o no hacerlo, acorde a la situación en sí misma y no a lo que creemos de ella desde el filtro de nuestro condicionamiento. Esto es adaptarse a las circunstancias.

Adaptarse es reconocer la situación y actuar conforme a las necesidades del momento. El mejor ejemplo de wu wei lo encontramos en el agua, como recita el Wen tzu:
[El agua] Abarca toda la vida sin preferencias personales. Su humedad alcanza incluso a las cosas que se arrastran, y no busca recompensa. Su abundancia enriquece al mundo entero sin agotarse. Sus virtudes son dispensadas a los campesinos, sin ser desperdiciadas. No puede encontrarse ninguna finalidad en su acción. No puede captarse su sutileza. Golpéala, y no habrá daño; atraviésala, y no será herida; acuchíllala, y no habrá corte; quémala, y no hará humo. Suave y fluida, no puede ser dispersada. Es suficientemente penetrante para taladrar el metal y la piedra, suficientemente fuerte para inundar el mundo entero. Tanto si hay exceso como carencia, permite al mundo tomar y dar. Se concede a todos los seres sin orden de preferencia; ni privada ni pública, tiene una continuidad con el cielo y la tierra. A esto se le llama la virtud suprema. 
La razón por la que el agua puede encarnar esta virtud esencial es que es blanda y deslizante. Por ello, digo que lo más blando del mundo conduce a lo más duro del mundo; el no ser no entra en ninguna separación.

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