MENÚ

Obyvatel

La vivencia del día a día, con la familia, los padres, los hijos, los nietos, el trabajo, el mercado y demás es el caldo de cultivo idóneo para desarrollarnos interiormente.

En las ideas del Cuarto Camino, Gurdjieff define a aquellas personas, que sin necesidad de preocuparse en seguir disciplinas ni religiones, se han construido a sí mismas. Las llama obyvatel.
"Obyvatel es una extraña palabra de la lengua rusa. Tiene el sentido corriente de «habitante» a secas. Se le utiliza también desdeñosa o irrisoriamente: ¡Obyvatel! — como si no pudiera haber nada peor. Pero los que hablan así no comprenden que el obyvatel es la médula sana y vigorosa de la vida. Y desde el punto de vista de la posibilidad de una evolución, un buen obyvatel tiene muchas más oportunidades que un «lunático» o que un «vagabundo». […] 
 “[…] Existen diferentes tipos [de obyvatel]. Imagínense, por ejemplo, al obyvatel que vive como todo el mundo, que no sobresale en nada; es tal vez un buen patrón, que gana mucho dinero, tal vez hasta tacaño... Al mismo tiempo, sueña con una vida religiosa, sueña con dejar todo, un día u otro, y entrar en un monasterio. De veras, tales casos se presentan en Oriente, y hasta en la misma Rusia. Un hombre vive su vida de familia y trabaja, luego cuando sus hijos y sus nietos han crecido, lo deja todo y entra en un monasterio. Tal es el obyvatel del cual hablo. 
“Tal vez ni siquiera entra en un monasterio, quizás no lo necesita. Su propia vida como obyvatel le puede servir de camino. 
"Aquellos que piensan en los caminos, de un modo determinado, sobre todo aquellos que siguen los caminos intelectuales, a menudo miran desde lo alto al obyvatel, y en general desprecian sus virtudes. Pero así no hacen más que demostrar su propia falta de calificación para cualquier camino. Pues ningún camino puede comenzar en un nivel inferior al del obyvatel. A menudo se pierde de vista que muchas personas, incapaces de organizar sus propias vidas, y demasiado débiles para luchar por dominarlas, sueñan con caminos o con lo que ellos consideran caminos, porque se imaginan que eso será más cómodo que la vida, y que eso justifica, por así decirlo, su debilidad y su perpetua falta de adaptación. Desde el punto de vista del camino, el que es capaz de ser un buen obyvatel es ciertamente más útil que un «vagabundo» que se imagina ser superior. Llamo «vagabundos» a todos los miembros de la así llamada «inteligentzia» — artistas, poetas y todos los «bohemios» en general—, que desprecian al obyvatel y que, al mismo tiempo, no serían capaces de existir sin él. Desde el punto de vista del trabajo, la capacidad de orientarse en la vida es una de las cualidades más útiles. Un buen obyvatel tiene la talla suficiente para mantener por lo menos a una veintena de personas con su propio trabajo. ¿Qué vale un hombre que no es capaz de hacer otro tanto?”[1]
Lo reflejado por Gurdjieff es una muestra de que, para ser capaces de hacer algo de verdad, uno ha de ser responsable de su vida, y no imaginar quimeras sobre cosas espirituales y energía y conceptos abstractos que nos lían más que nos ayudan a comprender. Dicen en Oriente: cuando comes, come; cuando andes, anda; cuando hables, habla; cuando hagas, haz, y cuando no haces, no hagas. Un buen obyvatel es responsable de su vida, sabe manejarse dentro de su familia, su trabajo y su vida cotidiana. De nada sirve tener grandes experiencias superlativas y/o leer mucha información sobre los temas que nos interesan. El buen obyvatel vive de forma natural y coherente.

[1] Fragmentos de una enseñanza desconocida

No hay comentarios:

Publicar un comentario